Un amor firme como el acero y el concreto que no hay nada que pueda separarlo.

 

Los números y los negocios no es lo único que la mente del arquitecto ruso Vasily Klyukin pudo dominar. Su afición por los rascacielos, el arte y las formas lo llevó a diseñar construcciones únicas en su tipo. Con la idea de que cada ciudad se identifique con un emblemático edificio, su vasto catálogo está lleno de formas y figuras sin parangón.

Prueba de ello son las majestuosas In love Towers, una peculiar edificación que demuestra que el verdadero amor no tiene límites y hasta los edificios pueden compartir su romanticismo. Una estructura reposa suave sobre otra que se yergue firme sobre la superficie, proyectando en gran dimensión una auténtica estampa de amor. vasilyklyukin.com