La marca “Apple” nos tiene acostumbrados a su excelencia en materia de creación de celulares, pero lo más curioso es que no solo se dedica a eso. Claramente es una empresa muy completa que busca cubrir diversos ámbitos del mundo de los negocios por lo tanto a lo largo de los años se ha hecho de patentes que curiosamente salen del ámbito de los celulares. Aquí te presentamos algunas de esas extrañas patentes.

Escaleras de vidrio

Tal vez has acudido a alguna tienda de Apple y pudiste observar o usar estas escaleras. Pues en el 2003 Apple patento el diseño de estas innovadoras  elegantes escaleras que podrás encontrar en todos sus tiendas.

Clip de unión para audífonos

En 2008 Apple patento este invento que, si sabes usar, te salvará o ya te ha salvado la vida en muchas ocasiones. Nos referimos a ese pequeño clip que se encuentra en el cable de los audífonos. Originalmente sirve para mantener en orden el cable de los audífonos y sea más fácil el manipularlos, así como recorrer el cable en la ocasiones que necesites tener el micrófono de los auriculares más cerca de tu boca.

Soporte para iPad

Aunque no lo creas, esas pequeñas bases en las que pones el iPad después de probarlo en la tienda están patentadas por Apple desde el 2012. Así que si te quieres robar ese innovador invento para poner tu celular o reloj, será mejor que o pienses antes de meterte en un problema.

Empaque del iPhone

Tal vez siempre has tenido curiosidad acerca del empaque en el que viene el iPhone, pues en 2009 patentaron la famosa caja con sus diversos separadores que hacen toda una experiencia de la apertura de tu nuevo celular.

Gomas de audífono

Si gustas de la música o has utilizado unos audífonos, tal vez hayas notado las pequeñas gomas que se introducen de manera cómoda en tus orejas. Pues Apple se encargó de patentarlos a su nombre en el 2012.

Ícono de iTunes

A pesar de ser una imagen de “dominio público”, el diseño creado para la aplicación de música “iTunes”, fue patentada hace ya algunos años por la marca de la famosa manzana.

 

POR: PEDRO RODRÍGUEZ