Visitar la ciudad de Puebla es darse la oportunidad de conocer uno de los sitios más culturales e históricos de México; si bien han llegado a la ciudad grandes cadenas de hoteles, las opciones para vivir una experiencia más local están presentes más que nunca y el El Sueño Hotel + Spa es prueba de ello.

El Sueño es un hotel boutique que vio la luz en el 2002 y esta construido en lo que alguna vez fue una casona tradicional poblana. En sus 15 años de existencia ha sido parte fundamental en la ayuda para reanimar el turismo en el centro de Puebla, tanto por visitantes del país como por gente local; algo que sin duda ha impulsado este proyecto es el concepto – relativamente nuevo – de ser un “hotel boutique”.

Un concepto que El Sueño Hotel + Spa conoce de maravilla y es uno de los mejores ejemplos. Para ser parte de la privilegiada lista de hoteles boutique, Hector Fernandez, el dueño del hotel, nos platica que es ideal apegarse a un criterio que cumpla con lo siguiente: contar con un edificio de carácter histórico o con un estilo personal e interesante, no más de 30 habitaciones ya que se pierde el trato personal con el cliente, característica principal que convierte en una experiencia inigualable hospedarse en un sitio de esta categoría.

 

La realidad es que pasar la noche en este sitio es verdaderamente un sueño; las habitaciones tienen una temática minimalista y representan a grandes mujeres que nunca dejaron de soñar e inspirar como Miroslava, Catarina “La china poblana”, Frida Kahlo o Sor Juana, por mencionar algunas. Todos los cuartos ofrecen servicios básicos como internet, pantalla, artículos de tocador y puerta con bloque de ruido, además de amenidades sin cargo como plato de frutas, martinis de cortesía y planchado de hasta dos prendas.

En cuanto a alimentos, la calidad y servicio no se quedan atrás, principalmente tienen dos opciones: El Salón Frenesí, un restaurante al aire libre que principalmente ofrece desayunos tradicionales y La Tentación Restaurante Bar & Terraza, ideal tanto para comidas como cenas; gracias a su terraza se puede apreciar la belleza de la ciudad con música lounge o si lo prefieres, los fines de semana cuentan con un DJ en vivo. No olvides probar los martinis, un clásico de la ciudad.

El hotel como tal es una joya en cuanto a diseño; desde que entras se puede percibir la tranquilidad que sólo un sitio de está categoría logra ofrecer. Los huéspedes que lo visiten tienen el privilegio de poder disfrutar de áreas como la terraza, lugar en el que encontrarán un solarium, un spa con tres cabinas que ofrecen más de 20 tratamientos de salud y belleza, además de un acogedor jacuzzi al aire libre, el cual ofrece una magnifica vista de la Catedral.