Moverse por la ciudad en un Rolls Royce, ir de compras con un asesor personal o cenar a bordo de un helicóptero son algunas de las experiencias que ofrecen las tres ciudades más hot de la República Popular China.

Hace veinte años nadie hubiese creído que China transformaría sus grandes y pobladas ciudades en destinos de gran categoría, con lujos y excentricidades que satisfacen al viajero más exigente. Aquel país aislado y renuente al libre mercado dejó de existir hace décadas y se convirtió en uno donde se pueden cumplir las expectativas del millonario más caprichoso.

En esta superpotencia emergente, hay tres ciudades que destacan por ofrecer experiencias de gran categoría: el shopping de Shanghái, la cultura de Pekín y la naturaleza de Chengdu.

Desde CDMX esta experiencia puede comenzar en un Dreamliner de Aeroméxico —los aviones más modernos de su flota— que, en su la clase business, modifican las más de 15 horas de vuelo en tiempo de descanso para dejarse consentir por el servicio a bordo.

SHANGHÁI

Tomar el Maglev, el tren de levitación magnética más rápido del mundo, resulta una experiencia de uso común en Shanghái, la capital financiera china. Los traslados del aeropuerto a la ciudad se pueden hacer también en helicóptero para evitar aglomeraciones. Desde la llegada al aeropuerto, se percibe la modernidad y el esplendor de esta vibrante ciudad.

El hotel más lujoso en Shanghái sin lugar a dudas es el Mandarin Oriental, cuyas habitaciones son verdaderas suites, con todo el lujo y majestuosidad de Oriente. La oferta gastronómica corre a cargo de los chefs más reconocidos de Asia, su spa es de los más premiados y la atención exalta los valores de la cadena a cada instante. Las tiendas y marcas de la moda más exclusivas del mundo están en Shanghái, donde los diseñadores más importantes destinan colecciones únicas, pues esta ciudad se considera metrópoli de la moda en el norte de Asia.

PEKÍN

La capital de China no es la excepción. El hotel más lujoso de la urbe es The Peninsula, que transporta en un Rolls Royce a sus huéspedes, ya sea al aeropuerto o a las actividades dentro de la ciudad. Esta cadena es una de las más lujosas en el mundo, sus suites están recién remodeladas. Hay pocos lugares en el mundo donde se pueda disfrutar de esta categoría y calidad en el servicio.

En el sótano del hotel hay un centro comercial exclusivo para los huéspedes, las marcas más reconocidas de Europa y los Estados Unidos tienen boutiques ahí, con colecciones exclusivas para China.

Los recorridos a los sitios históricos de la región se convierten en toda una experiencia gracias al personal de The Peninsula —como el traslado a la muralla china a bordo de una camioneta Mercedes Benz con una copa de champaña en mano—, que perdura como un recuerdo único. Algo muy recomendable es rentar un automóvil de lujo a través de las arrendadoras internacionales, desde un Corvette hasta un Ferrari, para rodar en los alrededores de Pekín, con toda la seguridad que este país garantiza.

CHENGDU

Chengdu es reconocida en el mundo por ser la casa de los pandas gigantes. Sin embargo, los millonarios también la ubican por un edificio centenario convertido en uno de los hoteles más lujosos de Asia.

The Temple House es un hotel boutique que tomó como base un par de edificios del siglo XVIII, sus habitaciones y suites hacen de una visita a esta ciudad lo más cercano a la vida diaria de un multimillonario. La más sofisticada tecnología y el lujo se combinan no sólo en la arquitectura, sino en cada rincón de esta grandiosa propiedad.

Una galería de arte y un spa, considerados como los más importantes de la ciudad, forman parte de su entorno.

Fuera de lo convencional, se pueden recorrer en helicóptero o avioneta los bosques donde habitan de forma natural los osos panda; desde el aire, además, se disfruta de paisajes que sólo este lugar del mundo regala a la vista.