Cuando Steve Jobs dio a conocer el primer I Phone el 2007, creó una revolución en el diseño de gadgets con la introducción de pantalla táctiles. Ahora, el reconocido diseñador francés Philippe Starck y su compañero Jerome Olivet desafían la norma indiscutible diez años después con su concepto de diseño para un teléfono inteligente para una era «Post i Phone», llamado «Alo».

El smartphone no tiene pantalla y en su lugar se basa en hologramas, control de voz y feedback háptico. Una cámara siempre que siempre escanea la cara del usuario para crear pantalla de holograma 3D.

La eliminación completa de la pantalla permite una forma mucho más fluida para el Alo. Incorpora un núcleo de aleación de aluminio moldeado y revestido por una capa exterior traslúcida y gelatinosa que no sólo proporciona vibración y retroalimentación basada en calor, sino que también se cura en caso de cualquier rasguño.

Mientras que lejos de convertirse en realidad, la operación del teléfono se basa en el reconocimiento de voz muy avanzado que todavía no está disponible.

Es en sí un diseño planeado para ser futurista y se espera que sus pruebas empiecen pronto. Sin embargo, la idea en general fascinará a cualquier amante de la tecnología.